Ser madre adolescente: un doble reto en la vida

En el día que se festeja a las madres a nivel del mundo, a través de este artículo, queremos reconocer el esfuerzo de las madres adolescentes de Huamanga: “Feliz Día de la Madre”

Son madres muy jóvenes, sus edades oscilan entre los 14 y 17 años; sumado al riesgo que conlleva un parto a temprana edad, hay otros denominadores comunes en ellas: viven en la periferia de la ciudad de Huamanga, provienen de familias humildes y dejaron el estudio.

Ser madre no es sencillo, incluso para las mujeres que no son adolescentes; casos de universitarias que dejan en camino la carrera, profesionales que deben decidir entre el trabajo y el cuidado del bebé. En las adolescentes, la maternidad conlleva agravantes extras; el apoyo de la familia y la pareja es mínima, en muchos casos, nulo, no están preparadas psicológica y biológicamente, dependen de ellas mismas, a ello se suma el prejuicio de la sociedad y la indiferencia del estado.  

En ese contexto, adverso por decir lo menos, nace también un denominador común en ellas: perseverancia y coraje. Perseverancia para retomar el proyecto de vida que se habían planteado antes, retornando al colegio para culminar los estudios, algunas lo hacen en la modalidad regular, otras, en modalidades alternas como los CEBAS.

Ponen a tallar también el coraje, expresadas en el desarrollo de actividades que les representa un ingreso económico, urgente en ellas para solventar sus gastos y la de sus hijos; venta ambulatoria, empleadas del hogar, en tiendas comerciales, restaurantes, etc. Es cansado para ellas, pero el objetivo que se trazaron es el motor que las impulsa: triunfar junto a sus hijos.

Por otro lado, son conscientes que la crianza con cariño y hacer valer los derechos de sus niños, son elementos que se deben llevar a la práctica para un bienestar integro.  

Son madres adolescentes que vienen avanzando de a poco y aprovechan al máximo el apoyo que les brinda la organización social Desarrollo Integral del Adolescente, institución que fortalece sus capacidades para que enfrenten en mejores condiciones las exigencias y los retos de la vida.

Liz Sulca Tapia, es una de las madres adolescentes, al embarazarse, no sabía qué hacer, porque su joven familia tenía pocos recursos. Se dijo a ella misma que tendría que salir adelante. Aún embarazada, empezó a trabajar vendiendo canchitas, el ingreso económico era un apoyo para ella. Dio a luz, entonces el empleador ya no quiso darle trabajo aduciendo que no se desempeñaría bien con el bebé. Pero Liz ya había aprendido a preparar las canchas y cómo realizar el negocio. Con el apoyo de su pareja, emprendieron el negocio independientemente. Empezaron de cero, con una pequeña carreta, cometiendo errores al inicio, pero ello nunca la desanimó. Ahora, ella cuenta con más de una carreta de canchitas. “Quiero tener más carretas para dar trabajo a otras madres adolescentes”, señala Liz, revelando sus ganas de seguir forjándose.  

En el día que se festeja a las madres a nivel del mundo, a través de este artículo, queremos reconocer el esfuerzo de las madres adolescentes de Huamanga: “Feliz Día de la Madre”.